Las mesas auxiliares Totem presentan una base cilíndrica asimétrica y un tablero. Están realizadas en cemento: superficies sólidas y esenciales, que parecen esculpidas por la propia tierra.
La fase inicial consiste en la preparación del mortero y el posterior vertido en el molde de la mezcla, compuesta por componentes minerales naturales muy finos y fibras orgánicas no metálicas, que confieren al material una resistencia mecánica excepcional y una notable flexibilidad. Es durante este proceso cuando el material se colorea en masa, garantizando una tonalidad homogénea.
La pieza se desmolda pasadas unas 24 horas y se somete a una fase de curado que dura aproximadamente un mes. Este paso es esencial: la evaporación gradual del agua permite al cemento completar su proceso de consolidación y alcanzar su máxima solidez estructural.
El proceso de fabricación continúa con la eliminación del material sobrante mediante corte mecánico y con un pulido realizado a mano, que define la calidad táctil y la estética final de la superficie.
Por último, se aplica un protector especial, transparente e impermeable, que resguarda la pieza de los agentes externos, contribuyendo a preservar su aspecto y sus prestaciones a lo largo del tiempo.